
Llega el buen tiempo y es hora de ponerse manos a la obra para trabajar la zona de la tripita a fin de enseñar el ombligo. Aunque ante todo hay que ser realistas, porque los vientres como tablas de hacer surf no son frecuentes ni mucho menos normales.
La imagen que se nos vende en los medios y anuncios no corresponde con la realidad y eso hay que tenerlo presente para no decepcionarnos cuando no consigamos los resultados que se prometen por la tele.
Los abdominales fuertes ayudan a mantener una buena postura y a proteger la parte inferior de la espalda y la zona lumbar.

Estos músculos son unos de los más utilizados incluso de forma inconsciente: cuando levantas peso, te balanceas, tiras de algo…siempre haces fuerza con estos músculos porque se encargan de doblar y estabilizar el cuerpo.
Es importante que cuides la postura del cuello y la cabeza cuando realices los ejercicios específicos para esta zona, ya que si no se hacen correctamente, pueden acarrear problemas cervicales.

Lo primero a tener en cuenta es que debes dejar un espacio entre la barbilla y el pecho, casi como si tuvieras una naranja. Mantén la cabeza en esa posición durante todo el ejercicio.
Las manos pueden ir tras la nuca pero no entrelaces los dedos y no subas la cabeza con las manos, debes tirar desde el estómago.
Vigila la zona lumbar: tiene que estar completamente apoyada en el suelo, sin huecos entre la espalda y el suelo.

Por último, no te olvides nunca de calentar antes de hacer ejercicio y estirar después para relajar la zona trabajada.