
Una de las enfermedades más comunes es el asma. A veces supone una auténtica molestia e incluso un impedimento para realizar actividades físicas. Sin embargo, los ejercicios tradicionales chinos como el Chi Kung o el Tai Chi pueden ser un gran complemento a los tratamientos médicos.
El asma obstruye las vías aéreas por lo que los ejercicios de Tai Chi pueden ayudar a respirar mejor. El Tai Chi está diseñado para mejorar la salud física y mental en general, pero existen unos ejercicios específicos para los asmáticos.
Hay que familiarizar a la persona con asma con ejercicios básicos que fortalecen el organismo. Deberán ser realizados diariamente. Poco a poco se incluyen los movimientos específicos que irán fortaleciendo los músculos respiratorios y el intercambio de oxígeno-dióxido de carbono.
El Tai Chi enseña a llegar a una respiración abdominal, estimulando especialmente el proceso de espiración. La respiración es lenta y abdominal, inspirando y espirando por la nariz muy suavemente para evitar la entrada de aire frío y para relajarse durante el movimiento.
Realizar esta actividad de forma continua permite conocer más profundamente el cuerpo y captar los síntomas previos a la manifestación de ataques asmáticos. Así, este método de respiración ayuda a reducir la duración de dichos ataques si se realiza antes y cuando comiezan.