
Muchas mujeres temen tener sus brazos "colgajeros", es decir, flácidos. Esta circunstancia se da por una alteración de los tejidos dérmicos que suponen la pérdida de elasticidad. El paso del tiempo es un enemigo feroz pero se le puede hacer frente.
Con los años se pierde firmeza en la piel porque disminuye el nivel de colágeno y elastina producidos por nuestro cuerpo. Sin embargo, existen remedios que te pueden ayudar a mejorar su aspecto o a prevenirlo, si aún estás a tiempo.
Por un lado, puedes reafirmarlos si los mueves a menudo. Ejercicios localizados para la zona de los tríceps, el latísimus dorsi y los bíceps, te ayudarán a fortalecer la zona. Si no quieres ejercitar el músculo, decántate por pesos ligeros y más repeticiones. Lo ideal es acudir a un entrenador que te asesore y te haga una tabla personalizada.
Por otro lado, las duchas diarias te ayudan a eliminar impurezas, frota los brazos y hombres con guante de crin y dirige la alcachofa de la ducha con agua muy fría a la zona de los brazos, especialmente por la parte de atrás.
Algunos activos, como la rosa mosqueta, los aceites vegetales o el colágeno, se suelen incluir en cremas, lociones y geles para ayudar a la elasticidad y firmeza de la piel.