
El doctor Arnold Kegel ha diseñado unos ejercicios encargados de fortalecer el suelo pélvico para que estos músculos estén fuertes y te ayuden en las diversas actividades de tu vida cotidiana.
Algunas de las ventajas que tienen estos ejercicios son evitar el prolapso, es decir, que se desplacen de su lugar la vejiga, el útero y otros órganos próximos tras tener un bebé; facilitar el parto y que no haya tantos desgarros vaginales; eliminar o evitar la incontinencia durante el embarazo; incrementar la circulación en la zona rectar para evitar hemorroides o curar desgarros y episiotomías; y aumentar el placer sexual.
Para realizar correctamente los ejercicios deberás tumbarte de espaldas, apoyando los pies en el suelo y con las rodillas dobladas. Pega bien la espalda al suelo, sin que haya huecos en los lumbares para que no sufran. Lo que debes hacer es tirar de los músculos de la zona pélvica hacia arriba, muy lentamente, hasta donde puedas llegar. Aguantando, relaja la zona lentamente y descansa unos segundo. Este movimiento deberás repitirlo al menos 15 veces.
Otro movimiento consiste en apretar los músculos como cuando aguantas el pis, tirando hacia arriba, contrayéndolos y manteniendolos así durante cinco segundos. Relajas otros cinco segundos y repites 10 veces. Cuanto más aguantes la contracción, más reforzados estarán los músculos.