
Las personas que practican deporte deben alimentarse bien para evitar la fatiga, ya que esto podría afectar su rendimiento físico. Cuando existen carencias en la dieta, la capacidad física disminuye y no podemos entrenar de un modo adecuado.
El desayuno aporta vitalidad y permite afrontar el día. Por eso hay que ponerse en forma desde dentro, desde primera hora de la mañana. Las mejores opciones son los cereales o el pan integral, porque te dan toda la energía que necesitas para tu cuerpo y también para tu mente.
Incluso puedes darte el placer de aportar azúcares lentos porque se irán quemando a lo largo del día, pero evita la bollería industrial, decántate por frutas y otros alimentos con azúcares naturales.
No dejes de incluir en tu dieta alimentos que contengan antioxidantes: te protegen de la fatiga y de otros agentes externos como los rayos del sol, la contaminación, etc. Las frutas y verduras deberás consumirlas crudas, hervidas, frescas, congeladas o en conserva, de cualquier manera te mantendrán lejos de enfermedades y peligros cardiovasculares, de obesidad o diabetes.
Un componente indispensable para los deportistas es el hierro: transporta el oxígeno a las células y si falta, puede porducir fatiga y en su caso, anemia. Se recomienda ingerir al menos 20 mg al día, lo cual es sencillo ya que se encuentra en los cereales, puerros, espárragos, legumbres y en especial en la carne.
Por otro lado, las vitaminas te ayudarán cuando estés cansado tras una jornada de deporte. La vitamina C, además de ser un excelente aliado contra la retención de grasas, puede aportarte mucha energía y protección a tu organismo. No sólo se encuentra en las naranjas, sino que también la tienes en brocolis, kiwis, fresas, grosellas, limones, papayas, pimientos o arándanos. Lo más adecuado es su consumo en crudo, y de forma inmediata para no perder las vitaminas que poseen.